Cómo sacar partido a tu monitor/proyector VGA con el Tablet, la PS3 y otros dispositivos

Ya hemos hablado anteriormente sobre lo que nos depara el presente y el futuro en cuanto a la calidad de imagen con los sistemas 4K y 8K, pero ¿qué ocurre si tenemos un monitor o proyector con resolución inferior incluso al 720p, y queremos sacarle el máximo partido?

No es extraño que en algún momento nos encontremos con la necesidad de poder utilizar nuestra PS3, reproductor multimedia, Blu-ray o cualquier otro dispositivo Full HD en otro lugar diferente al habitual. Pensemos, por ejemplo, en esta época de vacaciones en las que los niños invaden nuestro salón y los dibujos animados no abandonan nuestro querido televisor de Alta Definición; o en los días de descanso fuera de nuestra residencia habitual, en los que tendremos que compartir nuestras aficiones con los demás en, generalmente, un único televisor… Ciertamente esto puede convertirse en un verdadero incordio, poniendo en riesgo incluso nuestras muy merecidas vacaciones.

En estos casos solemos tener la tentación de utilizar aquel antiguo televisor de tubo del que aún no nos hemos desecho (siempre hay tiempo para destrozarse la espalda, y quién sabe cuándo podría hacernos falta, aunque esté obsoleto), pero al conectar el dispositivo se nos caen los palos del sombrajo (si alguien ha probado a conectar su PS3 al viejo TV de tubo sabe de lo que estoy hablando): teníamos asumido que la Alta Definición tiene calidad, pero no recordábamos que nuestro antiguo televisor se pudiera ver tan mal; ¡qué pronto nos acostumbramos a lo bueno!

Es entonces cuando nos acordamos de ese monitor o proyector que, aun con una resolución inferior a 1280×720 o 1920×1080 del 720p o el Full HD, respectivamente, tiene sin duda mayor calidad que nuestro viejo televisor; el único problema es la conexión, pues dispone del típico conector VGA, HD-15, RGBHV, D-sub 15 o como lo queramos llamar.

Para solventar este problema existe el conversor de señal HDMI a VGA, cuya resolución máxima de entrada suele llegar hasta 1080p (1080P @ 50/60Hz) y la salida recorre las resoluciones típicas para este tipo de monitor/proyector: 640×480, 800×600, 1024×768, etc.

Adaptador de HDMI a VGA

Adaptador de HDMI a VGA

No obstante, para poder utilizar este conversor habrá de tenerse en cuenta que desde el dispositivo será necesario seleccionar la resolución máxima adecuada para el monitor/proyector. Pongamos, por ejemplo, que nuestro monitor/proyector tiene una resolución XGA (1024×768) y queremos conectarle una PS3. Puesto que existen varias resoluciones de salida de vídeo en la PS3, debemos usar la más próxima a la suya. Desgraciadamente, aunque la mínima calidad aceptable para la Alta Definición sería 720p, como se correspondería con una resolución de 1280×720 y nuestro monitor/proyector dispone únicamente de 1024×768 píxeles, la salida de vídeo más acertada sería 576p (en modo 16:9). Aun así, no estaría de más comprobar si el modelo de monitor/proyector en concreto es capaz de soportar resoluciones superiores, con lo que el partido que podríamos sacarle sería aún mayor; sin embargo, en este caso probablemente obtengamos una imagen deformada, aunque si es posible cambiar el formato de la imagen en la pantalla (4:3/16:9), probablemente se podría resolver este inconveniente.

Entonces, ¿qué ventajas me ofrece usar este adaptador con el monitor o proyector frente a mi viejo televisor de tubo?

Serán, principalmente, las siguientes:

  • La resolución utilizada en el monitor/proyector será de 1024×576 en modo progresivo, resolución propia del DVD, en vez de utilizar 720×576 de forma entrelazada, que es la correspondiente al sistema PAL (576i).
  • La salida de vídeo se hará a través de HDMI, y no por vídeo compuesto (mediante el conector RCA), por lo que la señal será digital y de la máxima calidad. Si usamos vídeo compuesto (o incluso el S-Video) se reduciría aún más la calidad de imagen, obteniendo una resolución efectiva inferior a 720×576.

De todas formas, será muy importante tener en cuenta la calidad de la electrónica del conversor HDMI a VGA, puesto que la calidad del conversor D/A será decisiva para sacar el máximo partido a nuestro monitor/proyector. Desconfiemos, pues, de los conversores excesivamente económicos, ya que generalmente (y aunque siempre podemos llevarnos una grata sorpresa), en el mundo de la electrónica menor precio puede ser indicativo de menor calidad.

Por último, quiero recordar que otra utilidad muy actual que podemos encontrar a este conversor es la de visualizar el contenido de nuestra tableta en proyectores y monitores sin entrada digital, aumentando así el tamaño de la imagen con una aceptable calidad, aunque para ello probablemente tendremos que utilizar un adaptador para mini HDMI o micro HDMI (HDMI tipos C o D).

Espero sinceramente que este post os haya resultado de utilidad.

¡Que paséis un feliz verano junto a vuestros dispositivos preferidos en cualquier lugar!

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